Aquí te explicamos el orden real de trabajo: desde la primera videoclase hasta la revisión de tu portafolio. Cada etapa tiene un propósito claro y un tiempo estimado, para que sepas qué esperar sin sorpresas.
Cronología del proceso formativo
Cada fase del programa está pensada para que avances con método: primero observas, luego experimentas y finalmente construyes un lenguaje visual propio. El ritmo lo marcas tú, pero el orden de los pasos tiene una razón pedagógica.
Semana 1 a 3
Semana 4 a 7
Semana 8 a 11
Semana 12 a 14
Sesión final
Qué esperar al empezar
Cada semana recibes una videoclase nueva y una práctica concreta de observación. El avance se mide por ejercicios entregados, no por horas frente a la pantalla.
Tus prácticas de fotografía y bocetos de pintura reciben comentarios sobre luz, encuadre y paleta. El feedback apunta a decisiones concretas, no a elogios genéricos.
Cada módulo cierra con un proyecto que se divide en fases: observación, estudio cromático, ejecución y revisión. Así evitas el bloqueo de empezar sin dirección.
Reúnes un archivo propio de imágenes, pinturas y apuntes de composición que consultas durante todo el curso. Ese material se convierte en la base de tu portafolio.
Cada ejercicio indica cuánto tiempo dedicar y qué material necesitas. Si una práctica toma más de lo previsto, hay una versión reducida para ajustar la sesión.
Llevas un registro continuo de tus avances, dudas y descubrimientos. Ese cuaderno se revisa al final de cada bloque para decidir juntos el siguiente paso.
Cada curso sigue un recorrido claro: primero observas, luego experimentas y al final construyes un proyecto propio. Así sabes qué esperar en cada etapa y qué material necesitas tener a mano.
Revisamos tu nivel actual con una serie de ejercicios de observación: cómo lees la luz, qué encuadres eliges y cómo mezclas color. Con eso definimos el punto de partida y los objetivos del curso.
Cada módulo abre con videoclases cortas donde analizamos obras concretas y escenas cotidianas. Acompañas el estudio con lecturas de la biblioteca y ejercicios de perspectiva para fijar los conceptos.
Aquí pasas a la acción: salidas de fotografía con consignas específicas, talleres de pintura de paisaje y estudios cromáticos. Recibes retroalimentación puntual sobre composición, luz y profundidad.
Documentas tus experimentos, errores y aciertos en un cuaderno digital que revisamos juntos. Esta etapa entrena tu ojo para reconocer patrones y tomar decisiones con intención artística.
Integras lo aprendido en una serie fotográfica o pictórica con tema propio. Te acompañamos en la selección de piezas, la edición y la preparación para tu portafolio en la galería del atelier.
Cerramos con una sesión de crítica constructiva y ajustes finales. Publicas tu trabajo en la galería y recibes una guía para seguir desarrollando tu expresión personal más allá del curso.